Soluciones sin obra
Sí, influye bastante en las causas. El suelo granítico de la sierra de Madrid es muy rígido. Cuando se producen sutiles movimientos de tierra o cambios bruscos de temperatura, las estructuras de las piscinas sufren tensiones mayores que en suelos arcillosos, lo que propicia grietas en el hormigón y cizallamientos en las tuberías soterradas. No obstante, nuestra tecnología de gas trazador y geófonos atraviesa el terreno con total efectividad, por lo que la dureza del suelo no impide que localicemos la fuga con precisión milimétrica.