En nuestro blog hemos escrito largo y tendido sobre las consecuencias del amianto en la salud humana, así como de las condiciones de retirada del mismo de los edificios españoles establecidas en la normativa sobre amianto de nuestro país. En otras palabras: siempre hemos hablado del amianto como agente tóxico y poco como mineral presente en la naturaleza. En este artículo vamos a profundizar en la composición química del amianto para descubrir cuáles son sus características principales.
 
 

Composición química del asbesto

Lo primero que tenemos que tener en cuenta es que no existe una única variedad de amianto. En realidad, es un término que hace referencia a un grupo de silicatos hidratados microcristalinos fibrosos de composición química variable. Así, encontramos un amianto con estructura cristalina en forma de serpentina, conocido como amianto blanco o crisotilo, uno de menos peligrosos de todos; y amiantos con estructura cristalina en forma puntiaguda llamados anfíboles. ¿Pero cuál es la composición química del amianto?
 
Como cuentan los especialistas, los amiantos o asbestos son silicatos de hierro, sodio, magnesio y calcio, por lo que esos son los elementos de la tabla periódica que podemos encontrar conformando estos minerales de tantísimo peligro para nuestra salud. Además, y más allá de la composición química del asbesto en sí, este conjunto de minerales presenta una densidad relativa de 2,5 y un punto de fusión superior a los mil grados. Esto los convierte en unos excelentes materiales resistentes a la abrasión.
 
 

Composición química del amianto

Pero no solo eso. La propia composición química del asbesto les proporciona otras muchas propiedades. Como una enorme resistencia a los ácidos y a los álcalis, razón por la cual fueron utilizados durante décadas como materiales aislantes por la industria de la construcción. Lógicamente, y tras descubrirse el peligro que albergan para la salud de las personas que se encuentran cerca de ellos, estos materiales fueron prohibidos en nuestro país, así como en la mayoría de países desarrollados del planeta.
 
Ah, y no debemos olvidar que la composición química del amianto también genera que este sea insoluble, incombustible y resistente a la electricidad. No es de extrañar por tanto, tal y como vimos en aquel otro post titulado Por qué se llama amianto, que el término signifique “indestructible” en griego. Después de todo el amianto tiene muchísima capacidad de resistencia a una enorme cantidad de condiciones ambientales. Pero nada de eso sirve si produce cánceres en las personas que se exponen a él.
 
 

Cuál es la composición química del amianto

Quienes nos leáis con asiduidad sabréis perfectamente a estas alturas que la peligrosidad de los amiantos se encuentra en sus fibras. Estas son biopersistentes, lo que quiere decir que permanecen muchísimo tiempo en el tejido de los pulmones, aumentando así el riesgo de producir enfermedades muy graves. Pero, como ya apuntamos antes, no todos los amiantos conllevan la misma amenaza. Todo depende del diámetro y forma de sus fibras. Puedes leer más detenidamente por qué es peligroso el amianto aquí.
 
No obstante, y aunque la composición química del asbesto sea única, en apariencia puede resultar difícil de identificar para particulares no especializados. Incluso para los especialistas en ocasiones, que debemos llevar muestras del material al laboratorio para analizarlo. Por eso es importante que, en caso de sospechar de la posible presencia de amianto en tu edificio, en tu hogar o en tu nave industrial, no lo manipules. Posee mucha toxicidad y además es ilegal. Contacta con nosotros y nos encargaremos de todo.