Últimamente hemos estado contestando preguntas fundamentales. Dos claros ejemplos de ellos son nuestro artículo acerca de cómo saber si hay amianto en mi casa y nuestro post acerca de por qué es peligroso el amianto. Después de todo, estas son dos de las preguntas más importantes que podemos hacernos. Pero hay más. Una que despierta mucha curiosidad es para qué se usa el amianto o, mejor dicho, para qué solía ser utilizado cuando todavía no estaba prohibida su utilización en nuestro país.
 
 

Usos del amianto

¿Para qué se usa el amianto? Pues en realidad para muchísimas finalidades diferentes. Después de todo se trata de un conjunto de minerales con unas propiedades magníficas. En concreto, el amianto o abesto puede aportarnos desde aislamiento término hasta aislamiento eléctrico, y pasando también por aislamiento para los ruidos. Sin duda, un material de unas características ideales para su utilización en construcciones y otro tipo de procedimientos. Pero también simplemente para componer algunos productos.
 
Así, el amianto se ha utilizado históricamente, y hasta su prohibición a principios del siglo XXI, después del descubrimiento científico de tu elevada toxicidad para la salud humana, para elaborar productos de fricción, juntas, sellantes y todo tipo de colas. Además, también podemos encontrarlo como material de aislamiento en aviones, barcos, ferrocarriles y metros. De hecho, en el Metro de Madrid existen decenas de estaciones en las que existe amianto. Ahora ya sabes para qué se usa el amianto principalmente.
 
 

Aplicaciones del amianto

Son muchas aplicaciones, pero es que el amianto, y más allá de su toxicidad, es un material espectacular por sus propiedades únicas. Además de las citadas anteriormente, relacionadas con su capacidad de aislamiento en general, también disfruta de un punto de fusión superior a los 1000 grados, una alta resistencia a ácidos y álcalis, una elevada flexibilidad gracias a sus fibras, una total incombustibilidad, una total insolubilidad y una gran resistencia al desgaste. Por eso su traducción en griego es “indestructible”.
 
Siguiendo con la contestación a la respuesta de para qué se usa el amianto, encontramos que también está presente en paredes, en techos, en tuberías, en fibrocementos, en telas para equipos especiales, en rejillas de difusión del calor y del fuego y en muchos otros entornos más. Dicho esto la realidad es que el mayor uso del amianto lo hacían las constructoras. Hasta tal punto que más del 80% del amianto total fabricado estaba enfocado a este sector. Por eso nuestras viviendas contienen tanto amianto.
 
 

Para qué sirve el amianto

Por supuesto, y como todos sabemos, esto ha cambiado por completo. Poco a poco, las investigaciones y las correlaciones entre personas expuestas de manera continuada al amianto y aparición de enfermedades fue generando una percepción completamente diferente del amianto. Ya no era ese material magnífico que fue, sino un material capaz de producir cáncer de pulmón, cáncer de pleura y muchos otros cánceres en aquellas personas que inhalan sus micropartículas. Hoy no tiene sentido preguntarse para qué se usa el amianto.
 
Porque su utilización está totalmente prohibida en España. Eso sí, siguen quedando estructuras con asbesto repartidas por todo el territorio nacional. En espacios públicos como el metro. En oficinas. Y, por encima de todo, en viviendas. De ahí que resulte tan importante estar atentos. Si tienes sospechas sobre la posibilidad de que haya amianto escondido en tu hogar, no intentes manipularlo. Además de ser muy peligro, supone un delito contra la salud pública. Contáctanos y nosotros nos encargaremos de todo. Somos profesionales.